Un Iglú: Paradigma de Arquitectura Sostenible

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Imagen: Ansgar Walk

A veces nos hacemos una idea del edificio sostenible como un edificio basado en las últimas tecnologías, con muchos paneles solares y materiales “a la última” en sostenibilidad. Y nos olvidamos de que el desarrollo tecnológico, a parte de habernos otorgado un bienestar material innegable, es el que nos ha llevado a estar cerca de agotar los recursos naturales que tenemos.

Es por eso que quiero hablaros del Iglú, una construcción absolutamente funcional y sostenible.

Un iglú es la construcción que ha sido utilizada por los inuits, en el norte de Canadá, Alaska y Groenlandia como refugio temporal de los cazadores en invierno aunque, con un tamaño y mantenimiento adecuados, ha llegado a ser vivienda permanente de muchas familias inuit.

La palabra iglú significa casa de nieve, lo cual es una definición literal de lo que es un iglú. En contra de lo que mucha gente cree, un iglú no está formado por bloques de hielo, sino por bloques de nieve endurecida. Esta diferencia, que podría ser insignificante, no lo es en absoluto.

¿Por qué? La densidad de la nieve es muchísimo menor que la del hielo y eso le confiere una capacidad aislante que el hielo no posee. Es por eso que cuando en el exterior de un iglú se alcanzan temperaturas por debajo de 35ºC bajo cero, en el interior, con una pequeña lámpara de aceite y el propio calor humano es posible estar a 0ºC. Unos muros gruesos hechos de nieve consiguen un aislamiento térmico muy importante en un clima polar, y los inuits lo han aprovechado durante siglos.

Imagen: Frank E.Kleinschmidt

A todo esto hay que añadir que el volumen en forma de cúpula esférica minimiza la superficie de exposición al frío y al viento, con lo que tanto el material como la forma que componen un iglú trabajan a favor de mejorar el confort en el interior.

Además los inuits suelen colocar pieles en el interior y en la puerta de acceso para mejorar la sensación térmica y evitar entradas de aire indeseables.

Por lo tanto, encontramos en el iglú un clarísimo ejemplo de construcción bioclimática, ecológica y, en definitiva, sostenible.

  • Bioclimático, porque su forma esférica reduce al máximo las pérdidas de calor
  • Ecológico, porque utiliza como material constructivo el producto más cercano, y cuando llega el verano se derrite sin dejar impacto alguno en el entorno.
  • Sostenible, porque no agota recursos limitados

Es evidente que nuestras exigencias de confort occidentales no están cubiertas en un iglú, pero se trata de un antiquísimo ejemplo que, aunque no podamos aplicar directamente en estas latitudes, nos puede servir como modelo teórico para entender como conseguir una arquitectura sostenible.

Por otro lado, se trata de una construcción en la que la función sigue a la forma, la geometría es clara y no hay artificio alguno más que el de resolver una problemática dando una solución geométrica, bella y funcional.

Bello, Funcional y Sostenible. Ojalá pudiéramos decir lo mismo de cualquier edificio.

 

Tomado de www.ecoesmas.com

Premio Nobel de Física 2014 para el LED azul

Tomado de www.iluminet.com

A Isamu Akasaki, Hiroshi Amano y Shuji Nakamura se les otorgará una medalla de oro, un diploma y un cheque por 1.3 millones de dólares.

 Premio Nobel de Física 2014 para el LED azul

El  6 de octubre de 2014 la Real Academia de las Ciencias Sueca dio a conocer a los galardonados con el Premio Nobel de Física 2014. En esta ocasión fueron reconocidos los investigadores Isamu Akasaki, Hiroshi Amano y Shuji Nakamura por ” la invención del eficiente diodo emisor de luz que ha permitido fuentes de luz blanca brillantes y de ahorro de energía”.

El invento del diodo emisor de luz (LED) es una tecnología de gran eficiente y amigable con el medio ambiente. Con el advenimiento de las lámparas LED ahora tenemos alternativas más duraderas y más eficientes a las fuentes de luz más viejas.

Cuando Isamu Akasaki, Hiroshi Amano y Shuji Nakamura produjeron haces de luz azul a partir de sus semiconductores en los primeros años de 1990,  ellos comenzaron una transformación fundamental en la tecnología de la iluminación. Los diodos verdes y rojos ya existían, pero sin una luz azul, la luz blanca para iluminación general no podía crearse. A pesar de los esfuerzos, tanto en la comunidad científica y en la industria, el LED azul permaneció como un reto durante tres décadas.

Tanto Akasaki y su entonces estudiante de doctorado Amano; así como Nakamura, habían optado por el nitruro de galio como material para lograr el emisor azul. Era la elección correcta, pero hacer cristales de nitruro de galio de suficiente calidad fue un reto enorme. Akasaki y Amano lo lograron en 1986 y, con sus cristales de nitruro de galio, presentaron en 1992 su primer diodo de emisión de luz azul brillante. Nakamura, por su parte, hizo sus cristales con alta calidad de ese material en 1988 y presentó el invento también en 1992, pero con una solución técnica diferente. Los tres se dedicaron, durante la década de los noventa a mejorar sus LEDs de color azul haciéndolos más eficientes con diferentes aleaciones de nitrito de galio utilizando para la fabricación de los cristales aluminio o iridio.

led azul 293x220 Premio Nobel de Física 2014 para el LED azul

Estos investigadores triunfaron donde todos los demás había fallado. Akasaki trabajó de forma conjunta con Amano en la Universidad de Nagoya, mientras que Nakamura fue empleado en Nichia Chemicals, una pequeña compañía en Tokushima. Su invención fue revolucionaria. Los bulbos de luz incandescente iluminaron el siglo XX, el siglo XXI será iluminado por LEDs.

“Siempre le recomiendo a los jóvenes científicos que no centren sus trabajos en lo que está de moda, que investiguen sobre lo que crees, aunque no consigan resultados inmediatos”, explicó Akasaki durante una rueda de prensa minutos después del anuncio del premio, publicó Europa Press.

Las luminarias LED de luz blanca tienen una vida útil muy larga y una  gran eficiencia energética, sin el uso de mercurio, que puede resultar tóxico para el usuario. Constantemente se están mejorando, volviéndose cada vez más eficientes con un flujo luminoso más alto (que se mide en lúmenes) por unidad eléctrica (que se miden en watts). El registro más reciente está por encima de los 300 lm/W, que puede ser comparado con 16 bulbos regulares y con cerca de 70 lámparas fluorescentes. Cerca de un cuarto de la electricidad del mundo es usada con propósitos de iluminación, los LEDs contribuyen a ahorrar los recursos del planeta. Los materiales de consumo también se ven disminuidos, ya que los LED pueden durar hasta 100 mil horas en comparación con las 1000 de las bombillas incandescentes y las 10 mil de los fluorescentes.

Las lámparas LED guardan una gran promesa de acrecentar la calidad de vida de 1.5 billones de personas alrededor del mundo que no tienen acceso a las redes de electricidad: debido a los requisitos de baja potencia que puede ser alimentado por energía solar barata.

La invención de los LED azules solamente tiene 20 años, pero aún así ya ha contribuido a crear la luz para iluminación general en una manera completamente nueva para el beneficio de todos nosotros.

Un edifico que ayuda a respirar mejor en la Ciudad de México

miguel gea 2 Un edifico que ayuda a respirar mejor en la Ciudad de México

por Almudena Barragán

México se enfrenta a un gran problema de contaminación atmosférica, quizá uno de los que más apremia resolver. Cada vez somos más los que vivimos en la gran urbe y las medidas que están tomando los gobiernos no son suficientes para atajar este problema ambiental y de salud pública.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEG) la contaminación atmosférica le cuesta a México alrededor de 520,000,300 millones de pesos y provoca la muerte de 14,000 personas al año por enfermedades respiratorias y cáncer principalmente.

El incremento de la contaminación atmosférica está afectando también a los cultivos y acelerando el cambio climático. Actualmente se vierten al año 2,814 kilogramos de plomo en aguas residuales y 547,000 toneladas de dióxido de carbono, esto sumado a infinidad de sustancias cancerígenas que son arrojadas al aire y que respiramos cada día las personas.

Dentro de este marco son muy interesantes las propuestas que se hacen para intentar paliar la contaminación del Distrito Federal. Entre ellas, encontramos propuestas de lo más creativas e interesantes como es el diseño de la fachada del Hospital Miguel Gea González capaz de neutralizar el esmog de 8,750 coches al día, transformando el humo contaminante en otras sustancias menos dañinas para la atmósfera.

miguel gea 1 274x220 Un edifico que ayuda a respirar mejor en la Ciudad de México

La también conocida como Torre de Especialidades Médicas de la Ciudad de México, tiene una fachada que a simple vista recuerda al tejido de los pulmones. Precisamente eso busca ser, un pulmón de 100 metros de longitud, instalado al sur de la ciudad que ayuda a respirar mejor a los que viven cerca.

La fachada ha sido dotada de un revestimiento completamente independiente separado alrededor de un metro, a través de una estructura que lo sujeta y permite que pase la luz natural y el aire gracias al diseño con forma de esponja o coral que lo hace más liviano y favorece la iluminación. El paso del aire a través de esta “membrana” que recubre el edificio, ayudará también a la absorción de la contaminación gracias a la circulación del viento.

Este nuevo material hace que cuando los rayos ultravioleta de la luz solar inciden sobre él -bañado de dióxido de titanio-, se produzca una reacción química que absorbe y transforma el esmog. Tras la transformación, el edificio arroja a la atmósfera dióxido de carbono y agua. Todo ello es posible gracias al material que recubre la estructura (Prosolve 37e) que entre otras muchas cualidades transforma la contaminación en sustancias menos nocivas.

La empresa encargada de este espectacular diseño es Elegant Embellishments, compañía alemana dedicada a emplear materiales “inteligentes” en la arquitectura.

 

Tomado de www.iluminet.com

Apuesta por barrios sostenibles

El aumento de la población y los efectos del cambio climático obligan a la industria de construcción a repensar las infraestructuras.

Apuesta por barrios sostenibles

Ejemplo de un muro ecológico producto de arquitectura sostenible.  / 123rf

Hace cuatro años surgió Ecodistricts, una asociación dedicada al diseño y construcción de proyectos sostenibles, que a diferencia de otras organizaciones, lo hace a nivel local y trabajando directamente con la comunidad.

Para Rob Bonnett, fundador y director de esta asociación estadounidense “crear los espacios resilientes y ambientales del futuro requiere el uso de mejores prácticas a escala local. Se necesita la intervención en lugares pequeños como los vecindarios”.

Por ello, el experto y su equipo han creado  el modelo de barrios sostenibles en más  de 11 ciudades del mundo con el incentivo de responder a las necesidades de poblaciones determinadas. “Creemos que los altos niveles de desempeño ambiental sólo pueden lograrse cuando se atiende e involucra a todos los miembros de la comunidad. Nuestro reto es diseñar y entregar proyectos que cumplan con objetivos, no sólo de regeneración e innovación a nivel ambiental, sino también de prosperidad compartida e inclusión”, señaló Bonnett.

Según un informe del Consejo Mundial de Construcción Sostenible, los proyectos de espacios sostenibles  tienen beneficios notorios  no sólo para el medio ambiente sino  para la calidad de vida de las personas. En lo que respecta a la construcción de edificaciones, está comprobado que se genera un   ahorro de energía del 70% , del 90% de agua, y que  las personas consideran que les  permite tener un mejor estilo de vida. Todos estos, efectos que contrarrestan la inversión extra del 9% que se requiere.

En Colombia, inversionistas, constructores y usuarios empiezan a interesarse en el tema con mayor frecuencia. Desde 2008 se hace en el país un esfuerzo considerable para que los proyectos adquieran certificaciones de construcción sostenible.

En julio de este año, el Ministerio de Vivienda aprobó el Plan de Acción Sectorial de Mitigación al cambio climático para desarrollo territorial, una iniciativa que pretende introducir cambios en la industria de la construcción para contribuir a mitigar efectos perjudiciales al medio ambiente.

Para Bonnett el acelerado crecimiento de la población y los notorios efectos del cambio climático obligan a repensar la infraestructura en todos sus frentes. “Desde la gestión del agua y la producción de la electricidad; se plantean calles no sólo para los autos sino para los peatones y se piensa en la necesidad de construir barrios y ciudades seguros, vibrantes y amados por quienes los habitan. Eso es determinante para considerar si las sociedades serán exitosas o si fracasarán”, agregó.

En el marco de la discusión acerca del futuro de la construcción, la planeación urbana y el desarrollo sostenible, expertos nacionales e internacionales estarán presentes en el Foro Internacional & Expo de Diseño y Construcción Sostenible, que realizará el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible los días 1º y 2 de octubre en Bogotá.

Tomado de www.elespectador.com

Yann Kersalé y el mar volante de Sydney

“Es simbólico no solamente para Sydney, sino para Australia”, Yann Kersalé

Captura de pantalla 2014 09 10 a las 11.29.37 Yann Kersalé y el mar volante de Sydney

Este nuevo edificio en Sydney, Australia, inaugurado el 9 de diciembre de 2013, combina una serie de elementos diseñados para engendrar una respuesta positiva en la escala humana. Una clave importante de la estructura es el heliostato gigante que sobresale del piso 29, que redistribuye la luz del sol durante el día y provee de un escenario a 100 metros de altura para una nueva instalación de luz de Yann Kersalé.

Como una regla general, mientras menos común sea la arquitectura de un edificio, es más probable que las opiniones respecto a este se dividan, que se produzca escarnio público e incluso, cuando detrás de los planos hay un gran nombre, que se dibujen acusaciones de “vanidad arquitectónica”. Es por esto que, en papel, el nuevo desarrollo One Central Park en Sydney parece ser el posible escenario de un linchamiento local: un proyecto de larga escala, $2000 millones en desarrollo comercial en el corazón de la ciudad, diseñado por el renombrado arquitecto Jean Nouvel, coronado por una inusual estructura de heliostatos en voladizo.

En realidad, se le ha dado al nuevo complejo de edificios una cálida bienvenida -una prueba de las habilidades y la visión puestos en el proyecto entero, desde los clientes y los arquitectos hasta los contratistas y los comisarios de arte público. En lugar de presentar un frente distante e indiferente a los alrededores del vecindario, el esquema se ha vestido con toques idiosincrásicos diseñados para ayudar a que el edificio se comprometa con su entorno en una escala humana con características como los jardines verticales que envuelven la fachada y el sistema de helióstatos gigante de paneles espejo que proporcionan una luz moteada al espacio adyacente.

cp 081213 01 630x945 Yann Kersalé y el mar volante de Sydney

Los helióstatos se introdujeron como un componente arquitectónico integral por los arquitectos, concepto de Atelier Jean Nouvel. Se compone de dos conjuntos de paneles con espejos fijos y motorizados que trabajan juntos para recoger y redistribuir la luz del sol durante el día. En consecuencia, las áreas externas que de otra manera se han perdido en la sombra de los edificios de los alrededores ahora tienen una conexión directa con el sol y un atrio interno dentro del complejo Central Park. Ahí uno puede percibir la luz natural a través de su techo acristalado.

La sección inferior del helióstato se le ha dado un rol importante como un lienzo para la instalación permanente de luz de Yann Kersalé, colaborador común de Nouvel. El suave baile de  los 2880 LEDs de esta pieza -llamada “mar espejo”- le dio a los ingenieros y especialistas de iluminación una capa más de complejidad al de por sí ya difícil sistema.

En 2010, los promotores inmobilarios comisionaron a los especialistas en helióstatos de Kennovations para evaluar la viabilidad técnica del proyecto. Fue el comienzo de una serie de grandes inversiones en diseños personalizados, creación de prototipos, fabricación y montaje que resultaron en el sistema final.

“Este es el primer proyecto de helióstatos arquitectónicos de esta escala en el que hemos participado”, dice Tim Philips, Gerente General de Kennovations. “Si bien tenemos un fondo en el diseño y fabricación de helióstatos para la industria solar, One Central Park fue el primero de su clase en términos de que es la primera en ser una pieza pública de arte.”

El dispositivo lógico era un actor clave en el desarrollo del sistema y el suministro del software que gestiona los helióstatos para el movimiento de seguimiento hacia el sol. Cada helióstato es motorizado y programado para seguir al sol y reflejar la luz solar hacia los objetivos preestablecidos. Esta tecnología requiere una precisión perfecta  para que los objetivos reciban la luz reflejada en el punto exacto del día.

Cuarenta de estos paneles que siguen el sol, están posesionados en el techo de la torre más corta de One Central Park. Estos redirigen la luz del sol a un segundo plano de espejos de 24 metros de ancho que se adjunta debajo le edificio más alto, este  es el marco voladizo que se extiende hacia el exterior desde uno de los lados de la torre del One Central Park.

cp 081213 05 940x1190 Yann Kersalé y el mar volante de Sydney

Es dentro de este nivel superior de azulejos que se entreteje el “Sea Mirror” de Kersalé. Cada uno de los paneles está equipado con nueve nodos tricromáticos LED de Philips Color Kinetics, colocados en un arnés para permitir un mayor esparcimiento de los puntos de luz. Una pareja de paneles comparte una fuente de alimentación con su propia URL que se controla a través de un software avazado.

Un archivo de video DVI proporcionado por Kersalé se introduce en el gestor del sistema de video que transporta la información a través del protocolo Ethernet (Kinet) a las fuentes de alimentación, donde se convierte en una señal DMX para cada LED. En total, 2880 nodos de LED se combinan para crear la instalación terminada.

El resultado es una pantalla gigante que ondula y que trae a la vida el helióstato después del anochecer. Cinco “preformances” de iluminación de treinta segundos cada uno se ejecutan de forma regular desde el atardecer hasta las 10 pm los jueves, viernes, sábados y domingos por la noche. Kersalé se inspiró en el puerto de Sydney y los colores de la luz del sol cuando se refleja en el agua a lo largo de las cuatro estaciones.

“El puerto de Sydney es mítico para los marineros, y al ser un marinero, la oportunidad de capturar el mar en este sentido y reflejar de forma indirecta en el helióstato, constituye el fundamento de esta obra de geo-poética”, explica Kersalé.

“Una serie de imágenes rotatorias de los reflejos del sol en el agua tomará forma a través de las luces en el helióstato. Las variaciones estarán en relación con los matices y los tonos de color del puerto de Sydney. No va a ser una proyección en vivo, pero una captura de la esencia del mar y los destellos de luz del lugar que pueden relacionarse con las estaciones”. Así Kersalé jugará con los opuestos, iluminando con una luz del sol de verano cuando sea pleno invierno. “Es simbólico no solamente para Sydney, sino para Australia ya que está rodeado de mar”.

Arup fue parte del equipo al que se le encomendó la difícil tarea de hacer realidad la visión de Kersalé. “El reto mas grande del diseño fue convertir el video original de 16:09 de Yann Kersalé en una versión más cuadrada de espejos, con resultado de un video abstracto pero con la intención original del artista”, dice Carter Leung, diseñador de iluminación senior de Arup. “Seleccionar el producto correcto era un punto crucial y tener un proveedor calificado como Xenian ayudó.”

Otro de los retos que el equipo enfrentó fue la selección de un producto con la salida apropiada para lograr el impacto visual requerido al tener un efecto de molestia mínimo para los espacios residenciales directamente adyacentes a la misma. En 2011, Arup llevó a cabo una maqueta de 1:1 en el sitio y reunió a todo el equipo de diseño para evaluar el producto.

Desde su inauguración en diciembre del año pasado, el “Sea Mirror” se ha convertido en un faro no sólo para el sitio de One Central Park, sino para toda la zona sur de la Central Business District (CBD) y su evolución continua. Para 2015, se habrán añadido $2 mil millones de inversión en menos de 500 metros de One Central Prak, incluidos los edificios  de Frank Gehry y Norman Foster, junto a algunos de los mejores arquitectos de Australia. La instalación de Kersalé ofrece un corazón que late para este proceso de rejuvenecimiento, forjando una relación no sólo con el puerto, sino también con la gente de Sydney.

 

Tomado de www.iluminet.com