Penda develops ‘rising canes’ pavilion made entirely out of bamboo and ropes

Tomado de www.designboom.com

Penda develops ‘rising canes’ pavilion made entirely out of bamboo and ropes
photography by xia zhi

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Over the past year, architecture studio penda has been developing a structural system made entirely out of bamboo and ropes. the outcome of this investigation is presented during beijing design week 2015, a pavilion named ‘rising canes’. the design uses no nails or screws, and all materials are 100% recyclable. all joints are tied with ropes, which leaves the bamboo canes unharmed so they can be reused after the installation. during design week, visitors are encouraged to seed plants into baskets that are connected to the pavilion. the vegetation will use the structure to grow along, and after some time, nature will become the project’s primary design-element.

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‘this pavilion can be seen as a first step of many to follow, as the structural system is fully modular, ecological and easy to expand in every direction,’ explains penda. ‘we chose bamboo as a main construction material, as it has long traditional roots in china and is a fantastic building material, which currently leads a underrated existence in the architectural process of construction.’

El objetivo de 2020: Los edificios de Consumo Casi Nulo

 

2020

 

Tomado de www.construccion21.org

Actualmente la Unión Europea mediante su Directiva de eficiencia energética en (EPBD) apuesta por las energías renovables y la producción in situ, implicando a todos los sectores de la construcción a trabajar intensivamente para lograr a los objetivos para 2020.

Este desafío no es otro que en menos de un lustro todos los edificios deben tener un “Consumo energético casi nulo”. Además la poca energía que estos edificios deben consumir, ésta debería ser producida por energías procedentes de fuentes renovables producidas in situ o en el entorno. Para los edificios públicos la norma se avanza al año 2018.

Esta nueva directiva de la UE obliga a que la demanda de los nuevos edificios sea muy baja o cero sin afectar al confort y la salud de los habitantes de dichos edificios. Estos edificios, por ejemplo, deben de requerir la mínima energía en invierno para la calefacción, al igual que en verano para el aire acondicionado. Por suerte, actualmente existen múltiples sistemas para extraer energía de fuentes renovables como por ejemplo la instalación de placas fotovoltaicas, sistemas solares térmicos, energía eólica, biomasa o geotermia.

Por otro lado los métodos como la buena orientación del edificio, el aprovechamiento solar pasivo o un buen aislamiento en verano también pueden ayudarnos a reducir en gran medida nuestra demanda energética. Cada vez se está desarrollando nueva tecnología para llegar a estos requisitos, como ejemplos tenemos: las galerías, las fachadas y cubiertas ventiladas y verdes, muros Trombe, protección solar, inercia térmica o la correcta utilización de los materiales tradicionales y los de nueva producción.

Esta nueva norma de la UE no ha sido acogida por el gobierno español, ya que desde la administración se ha trabajado más bien poco para llegar a dichos estándares. Por ejemplo, aún no se ha definido que es un “Edificio de Consumo Energético Casi Nulo”.

Según la presidente de la agrupación Arquitectura y Sostenibilidad del Col·legi d’Arquitectes de Catalunya, Núria Pedrals, el consumo casi nulo es perfectamente viable hoy en día. Actualmente, ya se disponen de las herramientas y las técnicas necesarias para llegar a este objetivo. Según ella, uno de los elementos determinantes del ahorro energético en edificios de viviendas es el suministro de energía productora de calor, en Catalunya se está primando el suministro individual (caldera individual por cada piso), mientras que ya se sabe que esto es altamente ineficiente frente a los sistemas comunitarios.

Cubiertas verdes ligeras para edificios

Algunos de los principales problemas del crecimiento urbano son la escasez de espacios verdes y el aumento de la temperatura y, en consecuencia, la reducción de la calidad medioambiental de las ciudades. Para mejorar estas condiciones, la incorporación de cubiertas verdes en los edificios se convierte en una buena medida de sostenibilidad aplicada a la nueva construcción o rehabilitación de edificios existentes, aportando enormes ventajas económicas y ecológicas, a la vez que se mejora el balance energético de los edificios.

CUB VERDE

Las cubiertas vegetales reproducen la naturaleza en la cubierta de un edificio, y cumplen una de las principales condiciones del desarrollo sostenible, la conciliación entre economía y ecología ofreciendo numerosas ventajas tanto económicas como sociales y medioambientales.

En los últimos años, las cubiertas verdes se han convertido en un componente fundamental en el desarrollo urbano sostenible, y se pueden encontrar en edificios de casi todas las grandes ciudades del mundo. Tanto en los países más cálidos como en los más fríos, estos sistemas protegen a los edificios acumulando calor en invierno o protegiéndolos de la radiación solar durante las estaciones más cálidas. Las cubiertas verdes van más allá del concepto de arquitectura contemporánea y dan un nuevo valor al papel que desempeñan los edificios dentro de la planificación urbana. Están diseñadas no solo para volver a introducir el elemento natural en el entorno urbano, sino también para dar soluciones a cuestiones importantes, tales como la gestión de las aguas pluviales y el efecto de isla de calor urbana.

En abril del 2012, Toronto reguló una ley para implementar las cubiertas verdes en edificios de más de 2000 m2, exigiendo entre un 20 y un 60% de cubierta verde. Como resultado ha generado 1,2 millones de m2 verdes en desarrollos comerciales, institucionales y residenciales de varias unidades. También ha generado un ahorro energético anual de más de 1,5 millones de kWh para los propietarios de dichos edificios. Posteriormente Chicago y Nueva York también han tomado medidas similares, igual que Tokio y Buenos Aires.

En Europa encontramos casos significativos como Suiza, donde es obligatorio incluir cubiertas verdes en todos los edificios nuevos, y recientemente, Copenhague aprobó una ley que obliga a los propietarios de nuevos edificios a tener algún tipo de vegetación en sus techos con objetivos de eficiencia ambiental. Además, ha iniciado planes de adaptación para los edificios más antiguos ya que en la actualidad Copenhague posee alrededor de 20.000 metros cuadrados con azoteas en donde es posible implementar estos desarrollos. También existen al menos 30 edificios con techos verdes y se prevé que la nueva ley incrementará anualmente 5.000 metros cuadrados de techos verdes correspondientes a nuevas construcciones.

Ver artículo completo en  www.construible.es

Casas que ahorran: Construcción Bioclimática

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¿Conoces la arquitectura bioclimática?

Te contamos cuánto se puede ahorrar gracias a ella y en qué consiste. La arquitectura bioclimática es diseñar edificios aprovechando los recursos naturales disponibles: sol, lluvia, viento, vegetación… Así se ahorra en consumo de energía y disminuye el impacto medioambiental. Ahorrando energía ahorramos dinero y vivimos de forma más sostenible.

Aunque parezca una tendencia nueva y sofisticada, no es así: recordemos las viviendas encaladas* de Andalucía para evitar el calor o una medida tan sencilla como tener en cuenta la construcción de tejados o posición de las ventanas según la orientación hacia el sol.

Los problemas vienen cuando nosotros, como consumidores, desconocemos la importancia de demandar este tipo de construcciones, y por parte de arquitectos y constructores prima el diseño y no se tienen en cuenta estas medidas de ahorro. Es ahorro para todos: para nosotros y para el planeta. Menos emisiones de CO2 y menos dependencia de los combustibles fósiles.

Una vivienda bioclimática en la actualidad, puede llegar a ser sostenible  totalmente: esto aumenta un poco el coste en la construcción, pero a la larga es rentable ya que se amortiza. En el caso de tener que consumir energía externa, estas construcciones cuentan con una producción basada en renovables, como paneles solares, por ejemplo. Hablamos entonces de:

La vegetación es una buena aliada
La vegetación es una buena aliada

Edificios 0 emisiones: gracias a las medidas tomadas en la construcción y a su sistema de energía mediante renovables, es totalmente autosuficiente en materia energética, generando 0 emisiones de CO2, y ahorrando en el consumo de energía.

Edificios energía plus: no sólo son 0 emisiones, sino que generan energía sobrante que pueden vender.

En cuanto a los materiales utilizados en la construcción bioclimática, encontramos dos:

Naturales: como bambú, madera, tierra, piedra, etc.

Procesados: como el poliestireno, que es un fantástico aislante térmico.

Otra de las medidas sencillas que se pueden tomar y que es muy efectiva, es el uso de las plantas: estratégicamente colocadas protegen del frio del viento, u ofrecen sombra en verano. También sirven de pantalla contra el ruido y controlan la erosión, además de embellecer el lugar donde las pongamos.

¿Cómo construir una vivienda bioclimática?

Para conseguir una vivienda con estas características, hay varios aspectos a tener en cuenta como:

Ventilación correcta y aislamiento de los muros, para conseguir la  máxima eficiencia en el mantenimiento de la temperatura (con poliestireno, por ejemplo).

Integrar energías renovables, para no contaminar ni gastar consumiendo combustibles fósiles cuando necesitemos de esa energía.

Orientación de la construcción, para aprovechar al máximo las horas de luz.

Utilizar todo lo que se pueda materiales naturales, y aquellos que más se usan en la región (nos saldrán más baratos y será más rápido obtenerlos).

Intentar reciclar todos los residuos que podamos (la basura orgánica, por ejemplo, en compost* para las plantas, o el agua de la ducha que dejamos perder hasta que se calienta, para usarla en el riego o para fregar, etc.).

Fijarnos en la distribución de los huecos de la casa, y mirar si interesa construir patio, chimenea de refrigeración, lucernarios…

Elementos exteriores pueden ser de gran ayuda, como toldos o persianas, o pérgolas…

El color tanto de los techos como de las paredes también influye: los claros reflejan la luz y así se refrigeran los espacios. Los oscuros, en cambio, por ejemplo en techos, absorben la luz por lo tanto el calor. Un tejado claro, frente a uno oscuro, reduce la absorción de calor en un 50%.

Si disponemos de jardín, optando por árboles de hoja caduca aprovechamos que frena el sol en verano pero podemos seguir disfrutando del calor del sol en el invierno.

Tomado de www.sostenibilidad.com

La luz natural, Fuente de vida y salud.

 

Fisiológicamente la luz solar acelera la eliminación de toxinas, mejorando los procesos del hígado, además, regula la producción de vitamina D y mejora la asimilación de calcio. Son muchos los estudios que han establecido una relación más que probada entre la luz y la salud. Algunos de ellos han confirmado que la permanencia prolongada en espacios con escasa iluminación, provocan un descenso en los niveles de serotonina, responsable directa de la aparición de la depresión; ya que es la luz, a través de las pupilas, la encargada de estimular su producción. En algunos lugares del norte de Europa conocen muy bien este fenómeno, por este motivo los médicos recetan a sus pacientes baños de luz para mitigar sus efectos.

 

Por otro lado, debemos tener en cuenta que nuestros biorritmos están vinculados a los ciclos naturales de la luz, día y noche. El ser humano tiene un reloj interno que coordina nuestras acciones en un ciclo de 24horas, determinando nuestras horas de sueño y ajustando nuestro cuerpo para el descanso. Por eso, cuando trabajamos todo el día con luz artificial, al tener una iluminación constante y no apreciar el paso de las horas, nuestro cuerpo no regula correctamente sus biorritmos, traduciéndose en la aparición del estrés y de un mayor cansancio.

Todos deseamos tener luz natural en nuestros espacios de trabajo o en nuestra casa. Todos queremos un dormitorio soleado o una mesa de trabajo al lado de la ventana. Podemos pensar que resulta complicado hacer que la luz del día sea accesible para cada empleado en un espacio de oficinas, y aunque no sea una solución fácil, podemos asegurar de que si resultará una opción desde el punto de vista económico. Según el resultado de algunos estudios que se han realizado por varias compañías, el absentismo laboral disminuyó más de un 15%, al cambiar sus oficinas a un lugar diseñado con estos criterios, además por su puesto, de reducir su consumo eléctrico y evitar la contaminación derivada de su producción.

Para el diseño de estos espacios interiores, debemos tener en cuenta que en ellos se van a realizar diferentes actividades que requerirán un nivel de iluminación suficiente y adecuado, en cantidad y calidad, a cada una de ellas, evitando las posibles molestias producidas por los deslumbramientos, y favoreciendo la relación entre interior y exterior.

Para obtener una iluminación natural óptima en estos espacios, las ventanas deberán situarse en la fachada que mayor cantidad de sol recibe, que para nuestra latitud será la sur. Además, debemos mencionar que la proporción y forma del hueco también tiene mucha importancia, ya que una ventana alargada proporciona una iluminación más homogénea que una batería de pequeñas ventanas. Por el contrario, una ventana vertical de suelo a techo proporcionará una iluminación mucho más uniforme en profundidad, que un hueco cuadrado a media altura. Por todo ello, concluimos que una ventana que ocupe toda la fachada sur del suelo a techo, producirá la mejor iluminación posible, aunque siempre debemos prestar especial atención en su diseño para que no se produzcan recalentamientos excesivos durante el verano, pudiendo evitarlo con el empleo de parasoles.

Por último, y no menos importante, deberíamos reflexionar sobre la importancia de la luz natural en nuestra percepción del espació, su factor sicológico. Todos hemos experimentado alguna vez la mágica sensación que nos produce la luz tan llena de vida que accede desde las vidrieras en el interior de una catedral gótica.

Tomado del blog de www.arquitectura-bioclimatica.net