Del escritorio de Jim Brodrick. Iluminación SSL en museos

Tomado de www.iluminet.com.mx

Iluminet agradece a BHP Energy México la traducción de este interesante texto, escrito el 2 de marzo de 2012 por Jim Brodrick, jefe de programa Iluminación de Estado Sólido, del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE).

La tecnología SSL continúa desarrollándose y las aplicaciones van en aumento. Ya se extienden mucho más allá de los límites de espacios industriales, almacenes y estacionamientos para incluir espacios en donde la estética juega un papel muy importante. El nuevo informe Gateway se concentra en el Museo J. Paul Getty, en Malibú, California, donde la iluminación LED ha demostrado ser una excelente solución.

Los museos están entre los espacios más exigentes en cuanto a aplicaciones de iluminación, ya que curadores y diseñadores no sólo tienen que tomar en cuenta el ojo crítico de los espectadores, sino que además tienen que reducir al mínimo el daño causado por la luz a los objetos expuestos. Ambas consideraciones se tomaron en cuenta cuando el Museo Getty lanzó en marzo 2011 la exposición “En busca de las tierras bíblicas: De Jerusalén a Jordania en la fotografía del siglo XIX”, con una duración de 26 semanas, la cual incluye fotografías en daguerrotipos, grabados con gran detalle en salmuera de papel e impresiones en albúmina de plata que datan de 1840 a 1905, muchas de ellas coloreadas a mano con pigmentos y colorantes altamente sensibles a la luz.

Trabajando en conjunto con el Getty Conservation Institute (GCI), el Museo reemplazó una por una lámparas halógenas PAR 38 30° de 60 watts por lámparas LED PAR 38 en rieles que atraviesan tres espacios adyacentes de la galería, y se monitorearon de cerca los niveles de descoloración de tres fotografías de la exposición en intervalos de dos semanas para estar al tanto de cualquier daño que pudiera ocurrir.

Las lámparas LED de 2700K, con un consumo de 10.2 watts, fueron elegidas para que la calidad del color coincidiera con la de los halógenos. Las lámparas halógenas fueron filtradas, ya que emiten radiaciones ultravioleta e infrarroja, mientras que las lámparas LED no fueron filtradas, pues no emiten radiaciones. El Museo Getty utiliza normalmente pantallas de metal en las lámparas para reducir los niveles de iluminación al valor deseado en cada específico.

Durante la exposición, la supervisión periódica de las fotografías seleccionadas mostró cambios pequeños pero detectables visualmente que no eran más de lo que se podría esperar con iluminación halógena. Pruebas aceleradas de decoloración, llevadas a cabo en paralelo por GCI en una variedad de materiales sensibles del Museo, también mostraron que el color blanco cálido de las lámparas LED no produce un deterioro mayor que las lámparas halógenas filtradas a equivalencia lux/horas de exposición y, en algunos materiales, incluso puede presentar un ligero beneficio en la conservación, aunque se necesitarían décadas para que estos beneficios se hicieran evidentes.

En cuanto a la estética, el personal del Museo respondió favorablemente a las lámparas LED, y aunque el público no fue informado acerca de su uso, los visitantes no mostraron ninguna reacción a la luz, ni positivo ni negativo, lo que sugiere que no notaron ningún cambio.

En términos de ahorro de energía y economía, las cifras fueron especialmente importantes. Se calculó que las lámparas LED utilizadas en la demostración de Getty consumen 920 kWh de electricidad al año, en comparación con 5 mil 410 kWh de las lámparas de halógena, logrando un ahorro de 83%. En un promedio de la tasa eléctrica de USD 0.12/kWh, esto se traduce en un ahorro de USD 540 por año para el Museo. El costo total de las lámparas (USD 30 cada una), así como la frecuencia con la que tendría que hacerse se reduciría considerablemente debido a la vida útil de las lámparas LED (18.8 años, frente a los 13 meses para los halógenos). Durante un período de 10 años, el valor total actual de ahorro de energía sería de USD 4 mil 621 con un valor total actual de ahorro de costos del ciclo de vida de USD 9 mil 843 (incluido el mantenimiento) y una recuperación de la inversión simple de 2.3 años, valor corto y apetecible para cualquier estándar.

A la luz de estos resultados, el personal del museo consideró la instalación de LED como un éxito y desde entonces ha utilizado las lámparas LED para otras exposiciones.

La demostración de Getty es una de las cuatro demostraciones GATEWAY del DOE en el ámbito de los museos, siendo los otros el Museo Field de Historia Natural de Chicago, el Museo de Arte Jordan Schnitzer (en Eugene, Oregón), y el Smithsonian American Art Museum, en Washington, D.C. En conjunto, estos cuatro informes (el de la demostración del Smithsonian saldrá en breve) son una buena introducción sobre los problemas de iluminación que enfrentan los museos, y muestran cómo los productos SSL, si son seleccionados cuidadosamente ofrecen a los diseñadores, curadores y conservadores una nueva opción para iluminar obras de arte y objetos, con lo cual se consigue una reducción significativa en consumo y emisión de calor.

Una última nota: Si usted piensa ir a LIGHTFAIR Internacional en mayo de 2012 y quiere aprender más acerca de las pruebas de iluminación LED en los museos, regístrese para la sesión del 7 de mayo en la que participaran Scott Rosenfeld, del Smithsonian American Art Museum; Jim Druzik, del Instituto de Conservación Getty, y Naomi Miller, del Pacific Northwest National Laboratory.

Como siempre, si tiene alguna pregunta o comentario puede comunicarse con nosotros al postings@lightingfacts.com.

Esta traducción © 2011 BHP Energy México, S. de R.L. de C.V. Todos los Derechos Reservados. No se permite reproducción y distribución en manera alguna ni por ningún medio, sin previa autorización del propietario.

Tatuajes luminosos con LEDs

Tomado de www.muyinteresante.es

Científicos estadounidenses de la Universidad de Pensilvania, encabezados por el profesor de neurología y bioingeniería Brian Litt, están desarrollando tatuajes con LEDs que podrían convertir nuestra piel en una pantalla donde desplegar información. La tinta de estos tatuajes contiene pequeños chips de silicio del tamaño de un grano de arroz, con un grosor de 250 nanómetros y 1 milímetro de longitud. Los científicos sugieren aplicaciones médicas como el desarrollo de sensores de los niveles de azúcar en sangre que muestran sus “lecturas” en la propia piel de los pacientes diabéticos. La gran ventaja es que estos “circuitos tatuados” se mueven elásticamente con el cuerpo, algo que otros implantes rígidos no podrían hacer.

Para poder imprimir los tatuajes sobre la piel, los delgados componentes electrónicos de silicio se construyen sobre sustratos de seda. La seda se disuelve con el tiempo y los circuitos de silicio que deja atrás no causan irritación. De momento, el invento se ha utilizado en animales sin efectos adversos, según relataban los investigadores en el último número de la revista Applied Physics Letters

Luz viva

Tomado de www.iluminet.com.mx

Se denomina bioluminiscencia a la generación de iluminación teniendo como elemento base a un organismo vivo; en realidad es un fenómeno un tanto frecuente en especies marinas de grandes profundidades, y bastante menos en el medio terrenal, pero se han hecho experimentos científicos serios en los que se ha producido luz con microorganismos, como bacterias.

Uno de los experimentos más recientes al respecto lo ha llevado a cabo Philips, en el que se utilizan bacterias alimentadas con metano, un gas que se produce por la descomposición de basura o los productos de desperdicio.

El concepto de Philips tiene la apariencia de células montadas en la pared utilizando un marco de acero, interconectadas entre sí por tubos de silicio que alimentan a las bacterias con metano. El resultado es la emisión de una luz verde, pero puede ser alterado con la introducción de proteínas fluorescentes.

De acuerdo a la información de Philips, por su potencia la bioluz puede utilizarse en señalización, luces de emergencia, salidas para cines, luz ambiental y hasta indicadores para sistemas de diagnóstico (como monitores de diabetes); no sería adecuada para iluminar un hogar entero, pero también contribuye a que la “iluminación estética” pueda volverse mucho más verde y eficiente de lo que es ahora.

Es claro que apenas se trata de un concepto, y sería algo apresurado hablar de una aplicación comercial, sin mencionar el hecho de que estas luces necesitan metano para “trabajar”. No obstante, es una opción a considerar como muy amigable con el medio ambiente.

Se iluminan edificios de azul en apoyo al autismo

Tomado de www.iluminet.com.mx

El 2 de abril se celebró a nivel mundial el Día de Concienciación sobre el Autismo, a fin de que todos bridemos atención a este problema de salud, a través de la campaña denominada “Light It Up Blue” (LIUB), convocada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la fundación estadounidense Autism Speaks.

Esta es la tercera ocasión que se lleva a cabo la campaña, y como en las anteriores se iluminaron de azul algunos de los edificios más importantes de ciudades alrededor del mundo, entre mucho otros el Empire State, en Nueva York; el Ópera House, en Sydney; el Cristo del Corcovado, en Rio de Janeiro y el Museo Nacional de Antropología, en la Ciudad de México, el cual fue iluminado por Lighteam.

Lighteam, que encabeza Gustavo Avilés, donó la proyección de luces azules sobre la fachada del Museo Nacional de Antropología.

El coche eléctrico, una “novedad”… cargada de historia

Tomado de www.efeverde.es


FOTO ARCHIVO EFE

Madrid, 7 abr (EFEverde).- Los coches eléctricos ya no son una rareza, nuevos modelos que aspiran a ser masivos como el Twizy, junto con ayudas de las administraciones buscan impulsar un nuevo modo de movilidad, aunque la tecnología de estos vehículos es veterana pues de hecho estos motores se fabricaron antes que los de combustión.

No obstante, el automóvil eléctrico no es ni mucho menos una novedad, de hecho se fabricaron antes que los de combustión interna (gasolina, diésel).

El primer modelo de coche eléctrico se creó en la decada de 1890. En un principio muy usado por taxis de Nueva York, pronto sería sustituido por el de combustión, explica el subdirector de innovación de Endesa y responsable del vehículo eléctrico, Jorge Sánchez. En la década de 1920, con Ford y su sistema de producción en cadena, el automóvil que hoy conocemos se presentó no sólo como una opción asequible -el petróleo, entonces era muy barato-, sino que además rompía las limitaciones de la batería, en cuanto a autonomía se refiere.

Las limitaciones de los coches eléctricos, el problema de estos vehículos del siglo pasado, está aún por resolver. De hecho, hoy es un reto para los investigadores. Y es que todavía no se ha descubierto el método eléctrico que permita recorrer medias y largas distancias.

Cormath, empresa que fabrica y distribuye vehículos eléctricos en todo el mundo, vende la mayoría de sus coches a empresas de mantenimiento, reparto, vigilancia y ocio, en especial, en el sector turístico. De hecho, es un producto ideal para ciudades, dado que no contamina ni mediante gases nocivos, ni acústicamente.

Futuro
A pesar de tales restricciones, tanto Jorge Sánchez como Pedro Arsuaga, autor del libro “Vehículos eléctricos y redes para su recarga: impacto en la Sociedad y en la Industria”, creen en la primacía de los coches eléctricos en el futuro, por varias razones.

En primer lugar por su carácter ecológico. Bien es cierto que durante la producción de energía existe un componente contaminante, pero éste puede reducirse o eliminarse si se usan fuentes limpias.

Asimismo, los eléctricos son más eficientes que los de combustión. Los primeros cuentan con una optimización de entre el ochenta y el noventa por ciento de sus recursos, mientras que el coche al que estamos habituados, sólo entre el 25 y el 30%, explica Arsuaga.

En el ámbito español, el autor del libro también destaca la reducción de dependencia del crudo exterior.

Para su implantación sería necesario una gran reforma del sistema de recarga, además de un cambio en la concepción del automóvil. Así, éste pasaría a ser algo parecido a un teléfono móvil y aprovecharíamos nuestras horas de sueño para cargarlo. Sin embargo, llenar la batería de un coche debe necesitar bastante más electricidad que el móvil. Así es. Su consumo es parecido al de un aparato de aire acondicionado, explica el experto de Endesa, pero matiza que tal gasto eléctrico resulta más económico que llenar el depósito de gasolina.

En cuanto al tiempo que tarda en cargarse la batería, suelen necesitar varias horas. Los vehículos de Comarth, por ejemplo, entre cuatro y cinco. La recarga acelerada es otro de los retos del futuro.

En los primeros de comercialización, el coste de los coches también puede ser un problema, aunque se solucionará cuando su producción aumente y se fabriquen en grandes series. Además, puede que hasta el Gobierno copie la iniciativa de ayudas vasca.

Ante todo, el gran problema es la ya mencionada autonomía. De momento, la solución factible son los modelos híbridos, aunque la investigación no cesa en su empeño.

El director comercial de Comarth, así como Arsuaga y Sánchez, se muestran esperanzados con el ion litio, material cuya densidad energética es mucho mayor que otros. De hecho, es la materia prima de las baterías de móviles.

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El experto de endesa también destaca las posibilidades de la recarga por inducción, es decir, sin cables. En Cormarth, por otro lado, ven gran futuro a otras opciones como los supercondensadores, una especie de pila común, capaz de almacenar y entregar energía, pero no a baja velocidad; la traspasan demasiado rápido.

Muchas son las opciones de futuro y otros tantos, sus inconvenientes; tantos como los que precisan los motores de combustión. ¿Son el futuro? Ello no puede predecirse al cien por cien. En nuestro presente, ya pueden ser políticas de empresa, sean para mejorar la imagen de una marca o captar nuevos compradores, pero en definitiva el coche eléctrico está abriendo su camino en el mercado. EFEverde