Aumenta el optimismo tras cuatro días sin derrame de petróleo en Golfo de México

Washington, 19 ul (EFE).- La empresa BP anunció este domingo poder mantener sellado el pozo averiado en el Golfo de México, que sigue sin arrojar crudo por cuarto día, mientras continúa la construcción del pozo alternativo que se perfila como la solución definitiva.

La multinacional consiguió el jueves detener el flujo de crudo al Golfo, 87 días después de la explosión y posterior hundimiento de la plataforma que operaba en la zona en un accidente que ha provocado el mayor desastre ecológico en la historia de Estados Unidos.

La empresa inició entonces, después de instalar una nueva campana de contención, un periodo de prueba de 48 horas para medir la presión en el pozo y asegurarse de que no había fugas, un plazo que se extendió ayer otras 24 horas y que podría ampliarse nuevamente, según informó hoy el Gobierno.

Doug Suttles, director general de operaciones de BP explicó este domingo en una conferencia de prensa telefónica que los resultados son alentadores y que la presión sigue aumentando de forma estable, en una posible señal de la ausencia de fugas.

“Tenemos la esperanza de que si estas señales alentadoras continúan podremos seguir con las pruebas de integridad hasta que logremos cerrar de forma definitiva” el pozo Macondo mediante la construcción del pozo alternativo, dijo Suttles.

“Ahora mismo no tenemos ningún plazo para dejar que vuelva a fluir petróleo del pozo”, añadió.

En similares términos se expresó el almirante de la Guardia Costera Thad Allen, quien señaló que el Gobierno y BP consideran ampliar de día en día, según lo aconsejable, el plazo de pruebas.

El Gobierno estadounidense ha exigido como condición para esa prórroga “una supervisión significativa así como evaluaciones periódicas” y la aprobación de los científicos que trabajan en el asunto para la Administración, explicó Allen.

El almirante expresó cierta preocupación con el hecho de que los niveles de presión sean inferiores a lo previsto e indicó que es necesario un trabajo adicional para entender los motivos.

Esta circunstancia, dijo, puede obedecer o bien a la disminución de las existencias de crudo en el pozo o bien a potenciales fugas debido a algún daño en la estructura del manantial.

“Aunque estamos encantados de que no esté fluyendo petróleo en la actualidad al Golfo de México y queremos tomar todas las medidas adecuadas para que eso siga siendo así, es importante que todas las decisiones estén guiadas por la ciencia”, subrayó Allen.

Insistió, en ese sentido, en la necesidad de asegurar que no se produzcan daños “irreversibles” que podrían originar fugas “incontrolables” en numerosos puntos del suelo marino.

Suttles, por su parte, dijo que reabrir el obturador y permitir que el crudo fluya a la campana instalada sobre el mismo sigue siendo una opción en caso de que se detecten problemas.

La citada caja, una especie de campana gigante, tiene capacidad para recoger hasta 80.000 barriles de crudo que se trasladarían después a barcos en la superficie mediante tuberías.

“Nos tomaremos esto como vaya viniendo día a día”, afirmó Suttles.

De inclinarse por bombear el crudo a la superficie tras permitir que este fluya a la campana sería necesario dejar que el petróleo fluya de nuevo libremente al mar durante tres días para eliminar la presión del pozo, según el directivo de BP.

Por lo demás, la compañía informó hoy que el primero de los dos pozos alternativos que se excavan en la zona y desde el que se clausuraría el ahora averiado mediante una inyección de cemento y lodo pesado podría estar listo para finales de julio.

Precisó, de todos modos, que la operación de sellado mediante la inyección de cemento y lodo podría prolongarse hasta mediados de agosto.

Las estimaciones oficiales apuntan que Macondo ha estado escupiendo entre 35.000 y 60.000 barriles de petróleo al mar desde el accidente del 20 de abril. EFE