El precio de la factura eléctrica: cálculos y percepciones (Mayo-2009)

Tarifas de Último Recurso

En abril de 2009, tras la polémica desatada por los cálculo de la doble facturación, se aprobó el Real Decreto 485/2009, de 3 de abril, por el que se regula la puesta en marcha del suministro de último recurso en el sector de la energía eléctrica.

El 26 de mayo de 2009 Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó la resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio por la que se establece el procedimiento de facturación estimada del consumo de electricidad. La resolución explica todos los supuestos en la facturación del consumo eléctrico de los clientes domésticos (hasta 10 kW de potencia contratada).

Desde noviembre de 2008, las compañías eléctricas facturan todos los meses, uno con lectura real y el siguiente con una estimación.

Esta resolución no tendrá carácter retroactivo desde noviembre, surtirá efecto a partir del 1 de julio de 2009, fecha en la que desaparecen las tarifas oficiales y entra en vigor el denominado suministro de último recurso (SUR).

Este cambio no tendrá repercusión en la práctica para los consumidores domésticos, salvo el posible encarecimiento del nuevo precio de la luz a partir del 1 de julio. Los usuarios no tendrán que hacer ningún trámite administrativo ni ninguna modificación técnica (potencia, contador, etc…), ya que la compañía que les suministra la electricidad seguirá haciéndolo a partir de esa fecha.

Subida del precio de la factura

Las tarifas eléctricas han crecido entre 2002 a 2006 un 5% , y un 3% en 2007. Durante 2008 se produjo una subida del 3,3% en enero y un 5,62% en julio del mismo año. Las previsiones de revisión de tarifas para enero de 2009 cambian su formato, ya que el Ministerio, en vez de informar en porcentajes como hasta ahora, expresa los incrementos en euros/mes, a partir de una factura borrador mensual. Así se reflejó en el denominado "Informe sobre las variaciones necesarias a aplicar a las tarifas integrales y de acceso a partir del 1 de enero" para que sean aditivas. Aún así, la subida estimada durante el mes de enero de 2009 rondará el 3,5% (la real fue del 5,6%).

Déficit tarifario

Un estudio de la Comisión Nacional de Energía de 2007, puso de manifiesto el gran problema que arrastra el sistema eléctrico. Los precios regulados -los que marca el Gobierno- no cubren todos los costes del sistema, por lo que año tras año se genera un déficit que las empresas anotan en sus balances y que hay que pagar en abultados plazos durante décadas.

El coste de la factura energética española ha alcanzado los 16.537 millones de euros durante los cuatro primeros meses de 2008, un 65% más que en el mismo periodo el año 2007, según datos del Ministerio de Industria. El aumento es consecuencia directa del encarecimiento de los precios del crudo y del mantenimiento de una elevada tasa de dependencia exterior, que se situó en el 81,4% en 2006 frente al 53,8% de la media europea, según Eurostat.

Política energética para realizar los cobros por consumo

El Gobierno trasladó, a partir del 1 de julio de 2008, la filosofía de “quien más consume, más paga”, con un modelo que persigue proteger a los usuarios más desfavorecidos y penalizar a los que más consumen. Esto viene a significar que unos 4,5 millones de personas que en su vivienda habitual tengan una potencia contratada inferior a 3 kilovatios, se beneficiarán de una rebaja media del 10% gracias a que se les eximió del pago del término de potencia (el coste fijo incluido en cada factura) y sólo abonarán el coste del consumo real de electricidad. Para el resto de clientes, unos 20 millones, cuya potencia instalada es superior, se fijó una tarifa progresiva, que se prevé un primer tramo de consumo gratuito pero que una vez superado, aumente de precio a medida que aumente el consumo para penalizar el uso excesivo.

Cómo afectó el cambio de modelo a cada cliente

Hay casos en los que la luz será gratis, y como ejemplo se puede poner a los jubilados o a los hogares de un solo residente o aquellos que no utilicen aire acondicionado o vitrocerámica, puesto que están por debajo de los 3 kilovatios de consumo y de ese “primer tramo de consumo mínimo gratuito”.

Los hogares que tengan contratados niveles de potencia de 3,4 y 5,75 kilovatios, son los afectados por dispararse el coste de consumo

Postura del los Españoles respecto al precio de la energía

Los españoles no tienen claro el precio de la energía, y, aunque es considerablemente menor al precio en otros países de la Unión Europea, no hay una percepción de que esto sea así. Según el estudio ”Actitudes de los españoles ante los problemas de la energía y del Medio Ambiente”, esta es la razón por la que los españoles están dispuestos a hacer pocos sacrificios , aunque sean para proteger el medio ambiente. Parecen evitar cualquier esfuerzo personal en materia energética delegando todo el peso en la Administración.

Un 36% de la población no sabe qué es el protocolo de Kyoto y los compromisos adquiridos en él. Además hay un desconocimiento absoluto de quiénes son los responsables y cuáles son las actuaciones que mejoran la eficiencia energética.

Antecedentes de la tarifa eléctrica española con respecto al resto de Europa

Un estudio sobre "Consumos y costes de las energías en el ámbito familiar en los principales mercados del mundo desarrollado", realizado por Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa) de 2004, indica que en 2001 una familia española media pagó por la energía doméstica en torno a 205 dólares por persona, frente a los 445 que pagaron de media las familias de los cuatro grandes países europeos y los 548 dólares que pagó una familia americana.

Hasta 2003, la reducción del precio de la electricidad para uso doméstico se ha acercado al 33%, según el estudio, de forma que los precios de la luz en España, a finales de 2003, eran los más bajos de la UE para consumidores tipo, con la excepción de Grecia".

Según datos de un informe de la Comisión Nacional de Energía (CNE) de 2005 analizó los datos publicados por Eurostat (2003), los de la Agencia Internacional de la Energía (2001) y el estudio realizado por la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa) de 2004. Las principales conclusiones son que, en el precio de la electricidad para uso doméstico, España se sitúa en la media de la UE ampliada (UE25) pero registra los más bajos de la UE15 y que, en cuanto a los precios para uso industrial, los españoles son los quintos más bajos para todas las categorías, excepto los muy grandes clientes.

El aumento del consumo eléctrico español es el segundo más alto de la UE (después de Portugal) y se equipara al de Holanda en tasa de crecimiento. En el periodo de enero a abril de 2005 acumuló una subida del 8,9%.

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